Te odio. Te odio porque me haces sentir tan bien que no puedo parar de llorar y reír a la vez. Te odio, porque haces que el tiempo se pase tan deprisa. Te odio, porque echo de menos todo lo que no ocurre. Te odio, porque te vas y, te odio porque regresas y me recuerdas que te odio. Te odio, por como me miras, me hablas, me sonríes. Te odio, por los momentos en que te miro y te veo mirándome con sonriente extrañeza y pensando en lo que pienso. Te odio. Te odio porque no tengo razones para odiarte. Te odio porque sí. Te odio tanto, que me encanta odiarte
